¿Realmente resulta útil indexar de forma manual tus nuevas URL en Google?

No sabemos si será producto de la impaciencia que reina en esta era de la inmediatez, pero lo cierto es que cada vez más personas han adquirido la costumbre de indexar de forma manual las nuevas URLs de su web en Google.
Quizás la espera a que la nueva página aparezca en este buscador les resulte eterna y prefieren acortarla solicitando su indexación a través de la herramienta Google Search Console. Pero, ¿realmente merece la pena realizar este gesto en vez de esperar a que los motores de búsqueda la indexen de forma natural? ¿Se gana tanto tiempo como para plantearse seguir siempre esta estrategia? Hoy lo vemos en este post.
Indexar una URL, ¿tienes claro lo que significa?
Antes de hablar de indexar de forma manual tus nuevas páginas, conviene diferenciar dos conceptos que a menudo se confunden: rastreo e indexación.
> Rastreo: El primer paso es el rastreo que tiene lugar cuando los robots de Google (Googlebot) acceden a tu web para descubrir y procesar su contenido. Leen el código HTML, los textos, las imágenes y los enlaces. Dicho de otra forma, Google explora la página para saber qué hay en ella, pero sin guardarla de forma definitiva como parte de los resultados que mostrará a partir de entonces a quienes realicen una búsqueda relacionada.
> Indexación: Después del rastreo viene la indexación. Es cuando Google analiza toda esa información rastreada y decide si incorpora la URL a su índice y qué versión considera representativa cuando existen páginas similares o duplicadas.
Por tanto, que Google pueda rastrear una URL no significa automáticamente que vaya a indexarla. Y si no está indexada, no será visible para los usuarios, de ahí que muchos negocios quieran acelerar este proceso indexando manualmente sus nuevas URLs.
En todo caso, Google descubre nuevas páginas mediante diferentes vías, entre ellas los enlaces internos y los sitemaps. Por eso, una web correctamente estructurada no debería depender de tener que avisar manualmente a Google cada vez que publica contenido.
¿Tiene sentido indexar manualmente tus nuevas URL?
Sí, pero a medias. La respuesta corta es que sí puede tener sentido en determinadas situaciones, pero hacerlo con cada nueva URL no es imprescindible ni sustituye a una buena estrategia SEO.
La herramienta de inspección de Google Search Console permite comprobar cómo ve Google una URL y, cuando corresponde, solicitar que vuelva a rastrearla. Esta opción puede resultar especialmente interesante después de publicar una página importante o realizar cambios relevantes que queramos que Google vuelva a procesar.
Sin embargo, solicitar la indexación no garantiza que la URL vaya a aparecer inmediatamente en Google ni que vaya a ser indexada. La decisión final continúa dependiendo de los sistemas de Google. De hecho, Google recomienda reservar esta función para las URL más importantes porque está sujeta a cuotas.
Por tanto, entrar en Search Console después de publicar cada artículo para pulsar “Solicitar indexación” puede aportarte cierta tranquilidad, pero no constituye por sí mismo una estrategia SEO.
Ventajas y limitaciones de la indexación manual
Ventajas:
- Permite comunicar a Google que existe una URL que consideras relevante y que quieres que sea revisada.
- Ayuda a conocer si existen problemas de rastreo, indexación, canonicalización o determinadas configuraciones técnicas.
- Puede ser especialmente interesante ante contenidos estratégicos, páginas nuevas que necesitan visibilidad cuanto antes o después de solucionar un problema que impedía su correcta indexación. Google contempla precisamente la solicitud de reindexación como una herramienta útil después de corregir determinados problemas.
Limitaciones:
- No acelera necesariamente el proceso de indexación
- No garantiza la indexación ni corrige problemas estructurales de una web.
- Si una página no está enlazada correctamente, tiene problemas de rastreo, está bloqueada por robots.txt, presenta una configuración noindex o Google considera que existe otra URL más adecuada como canónica, pulsar el botón no solucionará el problema de fondo.
Nuestro consejo: menos obsesión con indexar de forma manual y más estrategia SEO profesional
Solicitar manualmente la indexación puede formar parte del trabajo SEO y nunca va a ser algo perjudicial, aunque no sea mágico. En todo caso, no debería convertirse en una tarea mecánica que tengas que repetir siempre con cada URL publicada.
Una estrategia más sólida pasa por facilitar el descubrimiento a Google de tu URL mediante una arquitectura web lógica, buenos enlaces internos y sitemaps correctamente configurados, además de vigilar periódicamente Search Console para detectar problemas. Google señala, de hecho, que los sitemaps ayudan a sus sistemas a conocer las URL de un sitio, especialmente cuando se producen cambios importantes.
En definitiva, en vez de realizar el indexado manual -que, insistimos, aunque no es milagroso, nunca va a ser perjudicial- deberías preocuparte más si tu web está correctamente preparada para que Google la encuentre, la rastree, la interprete y la indexe en su biblioteca de contenidos.
Y para ello nada mejor que contar con la ayuda de una empresa de marketing especializada en SEO como Positio. Una estrategia SEO diseñada y supervisada por nuestros técnicos expertos a medio y largo plazo puede marcar una diferencia considerable para conseguir que el buscador tenga cada vez menos motivos para necesitar que lo avises.
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