¿Resulta beneficioso para tu blog realizar una curación de contenidos?

Todo gurú del marketing digital que se precie te dirá que, si decides contar con un blog corporativo en la web de tu negocio, lo primero que debes hacer es definir una estrategia de contenidos originales y establecer un calendario de publicaciones.
Sin embargo, para nosotros hay una pregunta clave que deberías plantearte antes de ponerte manos a la obra con ese binomio de estrategia + calendario: ¿qué tipo de contenidos resultan realmente útiles y atractivos a tu audiencia?
Porque crear contenido original para su blog se ha convertido en una especie de obsesión para marcas y empresas como si esta fuera la única vía para garantizar el éxito de las publicaciones. Pero, en determinados momentos, recurrir a la curación de contenidos puede ser la mejor forma de aportar una información verdaderamente útil a tus seguidores, además de complementar así tu estrategia editorial.
La clave, como siempre, está en saber cómo, cuándo y de qué forma llevar a cabo una curación de contenidos y, sobre todo, en no limitarse a recopilar información ajena.
¿Qué es la curación de contenidos?
El volumen de estímulos visuales y sonoros que hay a nuestro alrededor, especialmente en la pantalla de nuestro teléfono, resulta abrumador.
Noticias, artículos, estudios, vídeos, podcasts, listas, publicaciones en redes sociales… La cantidad de contenidos que se generan cada día hace que muchas personas tengan la sensación de no llegar a todo, sintiendo que les resulte imposible estar al tanto de todas las novedades, incluso cuando se trata de ámbitos que les apasionan.
Pensemos, por ejemplo, en alguien que adora la música, pero a quien le resulta muy difícil poder estar al día y escuchar todos los lanzamientos de sus artistas o géneros favoritos. Alguien así, probablemente, agradecerá una playlist que reúna las canciones más interesantes estrenadas durante los últimos meses.
Pues la curación de contenidos funciona de una manera parecida ya que consiste en localizar, seleccionar, organizar y presentar información relevante que ya existe, pero aportando un criterio que ayude al lector a encontrar aquello que realmente puede interesarle.
Por tanto, no se trata simplemente de copiar o acumular enlaces. Una buena curación implica filtrar las fuentes, comprobar su interés y ofrecer contexto, análisis o una selección razonada que aporte un valor añadido a ese contenido curado.
Principales fases de este proceso
Como acabamos de mencionar, una curación de contenidos no consiste en recopilar información importante sobre un tema. De hecho, un buen curador de contenidos debe ser un gran experto en la materia para tener criterio a la hora de realizar esa selección.
El trabajo previo que requiere la creación de un contenido curado implica:
- Tener conocimientos avanzados y actualizados sobre una materia.
- Investigar para definir el tema a abordar en el contenido curado y buscar fuentes fiables.
- Procesar la información y recopilar datos y recursos útiles.
- Organizar todo el contenido curado y darle un sentido para el lector.
- Aportar contexto, visión propia o identificar tendencias para que ese contenido curado se entienda mejor y tenga un valor añadido.
- Difundir el contenido mediante los canales más adecuados en función del target.
¿Por qué puede beneficiar a tu blog?
Incorporar la curación de contenidos a la estrategia editorial de tu blog puede aportar diferentes e importantes beneficios. El contenido original debería seguir en el centro, pero puedes complementarlo con este otro tipo de publicaciones. Incluso hay blogs cuyos contenidos son una total curación especializada que resultan realmente útiles.
Pero pensemos de nuevo en un negocio que ha decidido apostar por implementar un blog en su web para, entre otros aspectos, mejorar el posicionamiento orgánico de la página y aportar información útil a sus clientes. ¿Cómo puede beneficiarse de incluir una curación de contenidos?
1.- Ayuda (relativamente) a ahorrar tiempo y recursos:
Crear un artículo original requiere investigación, entrevistas o un proceso de redacción más largo, al margen del tiempo destinado a pensar en temas nuevos para abordarlos desde cero. Una selección de recursos relevantes en forma de contenido curado puede complementar el calendario editorial y ayudar a mantener la periodicidad de publicación sin dedicarle tanto tiempo y esfuerzo (aunque esto debemos cogerlo con pinzas porque, como comentamos antes, un contenido curado de calidad también lleva su tiempo).
2.- Facilita la vida a tus seguidores:
Como decíamos, estar al tanto de toda la información nueva que se publica sobre un tema en los distintos canales disponibles se ha convertido en una misión imposible para la mayoría de los mortales. Y precisamente por eso, una curación de contenidos puede resultar realmente útil a aquellos usuarios que así evitan hacer ese trabajo previo de búsqueda y selección. En lugar de obligarles a consultar numerosas páginas, el contenido curado que publicas reúne, en un único lugar, recursos e informaciones interesantes sobre una cuestión concreta.
3.- Permite demostrar conocimiento sobre un sector:
Seleccionar buenas fuentes también exige criterio y un conocimiento profundo de la materia para reconocer qué contenido debe recopilarse por su calidad. Recomendar estudios, informes, herramientas o artículos relevantes puede mostrar que existe un seguimiento activo de las novedades de un determinado ámbito y transmitir una imagen de experto con conocimientos avanzados.
4.- Puede enriquecer un contenido propio:
La curación no tiene por qué funcionar de manera independiente (aunque haya blogs cuyos contenidos son siempre curaciones). Aquí planteamos esta opción como una posibilidad para complementar la estrategia de contenidos originales y ofrecer así otro tipo de publicaciones útiles.
Eso sí, existe una condición fundamental: la curación debe aportar valor.
Google recomienda que, cuando un contenido se basa en otras fuentes, no se limite a copiarlas, recopilarlas o reescribirlas, sino que aporte información, análisis u originalidad sustancial. En definitiva, frente a los contenidos que simplemente resumen lo que otros ya han dicho, es necesario aportar un valor añadido.
¿Curación o contenido original?
La respuesta no tiene por qué ser una elección absoluta. Para un blog, lo más recomendable puede ser combinar ambas fórmulas, reservando el contenido original para aquellos temas en los que la marca pueda aportar experiencia, conocimiento, análisis o una perspectiva propia y utilizando la curación de manera puntual cuando realmente facilite información de interés.
En definitiva, la curación de contenidos no debería verse como un atajo para publicar sin esfuerzo, sino otra herramienta dentro de una estrategia editorial bien planteada que también requiere tiempo y esfuerzo.
El objetivo siempre debe ser el mismo: ofrecer al lector información útil, fiable y relevante.
Si, en tu caso, te estabas planteando esta opción por falta de tiempo para elaborar contenido original, queremos insistir en que la curación debe tener sentido y aportar un valor que también implica tiempo y recursos. Por eso, si la falta de tiempo es tu principal problema para tener tu blog actualizado de forma periódica, desde Positio queremos decirte que siempre tienes la posibilidad de acudir a una empresa como la nuestra especializada en la creación y en la publicación de contenidos, tanto originales como curados.
Confía tu estrategia de contenidos al equipo de copys de nuestra agencia de marketing digital en Asturias y te garantizamos un trabajo de calidad en el que cada pieza publicada responderá a unos objetivos concretos y mantendrá una línea editorial coherente.