Lo barato sale caro: cómo afecta al rendimiento de tu web elegir ese hosting tan económico
Sabemos que es una frase muy de madre enfurruñada, pero que “lo barato sale caro” es, por desgracia, mucho más cierto de lo que nos gustaría. En nuestro caso, también lo hemos podido comprobar cuando alguno de nuestros clientes -ya sea por desconocimiento, ya sea por ahorrar un poco de dinero- eligen un hosting barato para alojar su página web.
A priori, todo parece maravilloso: te ofrece unas prestaciones que cubren tus necesidades de alojamiento, te garantiza un soporte técnico de calidad y te da todas las facilidades del mundo por una cuota mensual mucho más baja. ¿Qué puede salir mal?
Pues muchas cosas. Porque el problema de un hosting excesivamente barato puede traducirse en quebraderos de cabeza y en pérdidas reales para tu negocio. Porque, por si aún no lo sabes, un hosting deficiente puede afectar al rendimiento de tu web, al posicionamiento SEO, a la tasa de abandono, a la experiencia de navegación y a la reputación de tu marca. ¿Ves como tu madre va a tener razón y lo barato sale caro?
Recordatorio: qué es el hosting
Quizás recuerdes este artículo en el que te explicábamos quién es quién en el mundo del alojamiento y la publicación de páginas web, entre ellos el hosting.
Como decíamos entonces, el hosting es el servicio de alojamiento donde se guardan todos los datos que permiten que tu web esté publicada en la red, es decir, los archivos, las bases de datos y los servicios HTTP, correo electrónico… También incluye recursos de CPU, memoria, red, configuraciones de seguridad, soporte y garantías de disponibilidad.
Entre las tipologías más habituales de hosting se encuentran:
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- Hosting compartido (shared): varios sitios web comparten el mismo servidor y sus recursos. Es más económico sin detrimento de la calidad, pero tiene límites claros en rendimiento, aislamiento y seguridad. Lo recomendamos solo para sitios pequeños o personales.
- Hosting gestionado (especializado en CMS): son servicios de hosting optimizados para WordPress u otros CMS, con cachés, backups y soporte específicos.
- Plataformas en la nube (cloud hosting / PaaS): permite el escalado automático, distribución geográfica y flexibilidad de recursos y, además, se paga por uso.
- CDN (Content Delivery Network): no sustituye al hosting, pero lo puede complementar distribuyendo contenido estático cerca del usuario para reducir latencias.
Si regentas un negocio o te encargas del marketing digital de una empresa y no tienes muy claro cuál es la mejor opción para tu web, lo mejor es que te pongan en manos expertas que puedas asesorarte en función de los diferentes aspectos de tu sitio (desde el tráfico que esperas recibir hasta el nivel de contenido que subas). Es evidente que el hosting de un e-commerce con muchísimas referencias de productos no será el mismo que el del sitio web de un despacho de abogados que solo utiliza la web para mostrar sus servicios.
Consecuencias de elegir un hosting barato
Ahora vamos ya a lo importante. ¿Qué puede ocurrir si eliges un hosting barato que no te ofrece un servicio de calidad?
1.- Disminuye la velocidad de carga y empeora la experiencia del usuario (UX):
Cuando el hosting es muy barato y el servidor deficiente (alto TTFB -tiempo hasta el primer byte-, falta de HTTP/2/3, versiones PHP antiguas o ausencia de caching), la velocidad de carga se ralentiza con las consecuencias que ya sabes y que te hemos contado en este otro artículo: aumenta la tasa de rebote, disminuye la tasa de conversión y el SEO también se puede ver perjudicado.
Pero esto no termina aquí: el potencial cliente desespera porque no cargan bien las páginas a las que quiere acceder, lo que se traduce en una mala experiencia de usuario (UX) que, probablemente, abandone tu sitio sin realizar ninguna conversión.
2.- Aumenta la tasa de abandono y con ella la de conversiones:
La velocidad de carga o que la página se caiga impacta directamente en la retención de clientes. Existen estudios y datos del sector que muestran aumentos significativos de la tasa de abandono cuando las páginas tardan más de 2–3 segundos en cargar. Para una pyme, esto significa menos leads, menos conversiones y menos ventas.
3.- Disminuyen las visitas y empeora la reputación de marca:
Un hosting barato puede ofrecer garantías de uptime inferiores o infraestructuras sobrecargadas, por eso pueden ser frecuentes las caídas de tu sitio web. Y esas caídas causan pérdida de tráfico, pérdida de ventas y pérdida de reputación de marca. Los clientes no van a recomendar un sitio web que tarda en cargar, que se cuelga o que directamente esté caído cada dos por tres. Esta tasa de disponibilidad del servicio es crítica para negocios online.
4.- Pierdes posicionamiento SEO por las limitaciones en el crawl y en la indexación:
Otra de las peores consecuencias de elegir un hosting demasiado barato es que el posicionamiento SEO puede verse seriamente afectado. Por un lado, Google usa métricas para valorar la experiencia de página y la velocidad de carga, por lo que un hosting pobre puede penalizar tu posicionamiento. Además, si el servidor responde despacio o bloquea peticiones por limitaciones, los motores de búsqueda no pueden rastrear e indexar tan eficientemente tu sitio, lo que ralentiza la inclusión de contenido nuevo o la actualización de páginas.
5.- Sufres más problemas de seguridad y soporte:
Los hostings muy económicos suelen recortar inversión en parches, aislamiento entre cuentas, WAF (firewall de aplicaciones web) o backups fiables. Un hack o una brecha puede suponer pérdida de datos de tu web, filtración de información y costes reputacionales y técnicos altos para recuperarse.
6.- Te limita para escalar y tiene costes ocultos:
Lo que ahorras mensualmente en un hosting barato puede convertirse en un freno cuando tu tráfico web crece: migraciones de emergencia, optimizaciones de urgencia, o necesidad de contratar servicios extra (CDN, backups, soporte). La factura total de propiedad puede acabar siendo mucho mayor que si hubieras elegido un plan adecuado desde el inicio.
Conclusión
Elegir un hosting para alojar tu web no debe ser una decisión puramente económica, sino una decisión estratégica. Un alojamiento barato puede funcionar al principio, pero si tu objetivo es mejorar tu visibilidad orgánica, conseguir buenas conversiones y construir una marca con reputación sólida, el coste de las consecuencias suele superar con creces el ahorro inicial.
Lo más sensato es dejarte asesorar por un equipo como el que te espera en Positio. Al estar especializados en la programación y el diseño de páginas web en Mallorca, Barcelona, Madrid y Asturias, nos encargamos también de la elección del hosting —teniendo en cuenta tráfico, geolocalización de audiencia, necesidad de escalado, backups, seguridad y SLA— además de encargarnos de la publicación y la monitorización continuada de la web.
Así transformas el alojamiento en una inversión que potencia el SEO, la experiencia del usuario y, en última instancia, tus ventas.