Errores de diseño web que destruyen conversiones sin que te des cuenta

Una web puede tener un diseño precioso, cargar rápido y aparecer en las primeras posiciones de Google y, aún así, perder clientes cada día. Cuando ocurre, lo normal es pensar que se debe a que la gente simplemente no está interesada. Sin embargo, muchas veces hay errores de diseño web que están haciéndote perder clientes por una llamada a la acción poco visible, un formulario demasiado largo, una propuesta de valor que no se entiende…
El diseño web tiene que acompañar al usuario hasta la acción que te interesa, eliminando obstáculos y resolviendo sus dudas en el momento adecuado.
Errores de diseño web que te están haciendo perder clientes
1.- Diseñar pensando en cómo queda la web y no en cómo la utiliza el usuario
Este puede que sea el error más común. Eliges colores, tipografías, animaciones… y no le prestas atención al recorrido que hará una persona al llegar a tu página.
Los usuarios no visitan las webs para apreciar su diseño: entran porque tienen una necesidad y quieren resolverla. Por eso, antes de decidir qué elementos incluir, conviene pensar:
- Qué busca el usuario
- Entiende inmediatamente qué ofrece el negocio
- Encuentra la información que necesita
- Sabe qué puede hacer a continuación
- Tiene motivos para confiar en la marca
- Hay algún punto del recorrido que pueda hacerle abandonar
Una web puede ser visualmente increíble y tener una conversión pésima. Y también puede ocurrir lo contrario: que un diseño relativamente sencillo funcione muy bien porque esté construido en base a las necesidades del usuario.
2.- No explicar, en la primera pantalla, qué haces claramente
Los primeros segundos son decisivos. Cuando alguien llega a la página de inicio o de servicio tiene que poder identificar rápidamente qué ofrece la empresa, para quién y cuál es su propuesta de valor.
Un titular creativo queda muy bien, pero si no explica nada, obliga al usuario a seguir leyendo para descubrir qué ofreces. Por ejemplo: “Transformamos tus ideas en realidad” no da mucha información. Un mensaje como “Diseño y desarrollo de páginas web para empresas” sitúa al usuario inmediatamente.
Esto no significa que no puedas ser creativo, pero sí que la creatividad debe estar al servicio de la claridad.
3.- Ocultar las llamadas a la acción
Otro problema habitual es que la web explique perfectamente los servicios, pero no facilite el siguiente paso. Que el usuario termine de leer y se pregunte: ¿y ahora qué?
Un botón de “Contacto” perdido en el menú quizá no sea suficiente. Dependiendo del servicio puede ser más efectivo utilizar llamadas a la acción específicas como:
- Solicitar presupuesto
- Reservar una consulta
- Pedir información
- Hablar con una especialista
- Ver disponibilidad
- Comprar ahora
No todas las páginas tienen que utilizar la misma CTA (Call To Action). Una persona que está leyendo una guía informativa puede necesitar más contexto que alguien que acaba de entrar en una página de servicio y puede estar más cerca de tomar una decisión.
La clave: adaptar el diseño a la intención del usuario y a la fase del proceso de compra en la que se encuentra.
4.- Sobrecargas la web de elementos que llamen la atención
Pop-ups, banners, vídeos que se reproducen automáticamente, avisos de cookies, ventanas emergentes… Todo junto puede crear justo el efecto contrario del que se busca.
Cada elemento puede tener una función justificada por separado, pero si todos intentan llamar la atención al mismo tiempo, es un problema.
Tu página web tiene que establecer una jerarquía visual clara. El usuario tiene que saber dónde mirar primero, qué información es importante y cuál es el paso siguiente. Piensa que si todo destaca, no destaca nada.
5.- Formularios demasiado largos
Este es uno de los errores de diseño web que más desapercibidos pasan y uno de los puntos donde más fácilmente se pierde la conversión.
Sabemos que desde tu punto de vista como empresa, pedir más información te resulta útil, te permite conocer mejor al cliente potencial, etc. Pero desde el punto de vista del usuario, cada campo adicional supone esfuerzo:
- Si para solicitar un presupuesto sencillo hay que completar diez o quince campos, lo más probable es que el usuario abandone.
- Esto no significa que todos los formularios deban ser de dos preguntas, en algunos casos es necesario solicitar más información.
- La cuestión es decidir qué datos son realmente necesarios en ese momento y cuáles pueden obtenerse después durante una conversación comercial.
6.- No resolver las objeciones antes de pedir el contacto
¿A qué nos referimos con esto? A que una persona puede estar interesada en tu servicio y, aún así, no contactar porque todavía tiene dudas.
¿Cuánto cuesta? ¿Cuánto tarda? ¿Qué incluye? ¿Hay permanencia? ¿Qué ocurre después de solicitar información? ¿Quién se encargará del proyecto?
Si la página pide “Contacta con nosotros” sin haber respondido a las principales objeciones, le estarás trasladando al usuario todo el trabajo de decidir.
La conversión mejora cuando confiar en la empresa resulta más fácil.
Diseño, SEO y conversión tienen que trabajar en conjunto
Contar con una agencia de posicionamiento SEO en Madrid (Barcelona, Mallorca o Asturias, donde tenemos sedes de Positio) solventa los errores de diseño web al trabajar desde una perspectiva más amplia en la que se tienen en cuenta la visibilidad orgánica, la estructura web, la UX y los objetivos de tu negocio.
Porque conseguir que una web aparezca en Google es importante, pero conseguir que las personas que lleguen a ella encuentren lo que necesitan y den el siguiente paso es lo que realmente convierte.