Remarketing bien hecho: qué hacer para no parecer desesperado con tus anuncios

El remarketing bien hecho es una de las estrategias más potentes dentro del marketing digital. Permite volver a mostrar anuncios a los usuarios que ya interactuaron con tu marca, visitaron tu web o mostraron interés en un producto o servicio.
Sin embargo, mal planteado puede generar el efecto contrario: saturación, rechazo o pérdida de confianza en la marca. En resumen, que parezcas desesperado persiguiendo al cliente.
Entonces, ¿qué hay que hacer? Volver a impactar, pero con inteligencia, en el momento adecuado y con el mensaje correcto.
¿Qué es el remarketing bien hecho?
Es mostrar anuncios a usuarios que ya han tenido un contacto previo con una empresa. Ese contacto puede ser:
- Visitar una página web
- Interaccionar con un formulario
- Ver un producto o servicio
- Abandonar una conversión
- Haber interaccionado con campañas anteriores
Lo importante no es tanto el canal como la intención que hay detrás del comportamiento. Por eso, lo que busca el remarketing inteligente no es perseguir al usuario, es acompañarle en su proceso de decisión. ¿A que suena mucho mejor así?
El problema del remarketing mal planteado
Cuando no está bien estructurado, provoca sensaciones negativas en el usuario.
Piensa en ti mismo/a, ¿qué sientes cuando se da alguna de estas situaciones?
- Ves demasiado anuncios en muy poco tiempo
- Se te muestra el mismo mensaje sin variación
- El anuncio te sigue apareciendo incluso cuando ya compraste
- Ves anuncios que no tienen nada que ver contigo (no se segmenta según el interés real del usuario)
Si esto sucede, lo más probable es que dejes de sentir que se te está ayudando a decidir y empieces a sentir que te están persiguiendo, ¿verdad?
Pues si no quieres que tu marca provoque eso en el usuario, sigue leyendo.
El mensaje tiene que cambiar según la intención
No todos los usuarios están en el mismo punto del proceso de decisión, por lo que un remarketing bien hecho tiene que adaptar el mensaje en función del comportamiento previo de cada uno.
No es lo mismo alguien que simplemente ha visitado la web, que alguien que ha mostrado interés en un servicio concreto o alguien que ha iniciado un formulario pero no lo ha completado, etc.
En cada caso, hay que ajustar el mensaje:
- Más informativo en las primeras fases
- Más específico cuando ya hay interés
- Más directo cuando hay una intención clara, pero no finalizada
- Más orientado a la confianza o diferenciación si el usuario es recurrente
Por lo tanto, en este punto, el objetivo es acompañar al usuario/a en función de su nivel de interés.
¡Cuidado con sobreimpactar!
Es un error muy común creer que a más impacto, más conversiones.
En realidad ocurre justo lo contrario, porque aumenta la fatiga publicitaria, disminuye la tasa de clics, se deteriora la percepción de marca…
El usuario no necesita ver el anuncio veinte veces. Necesita verlo en el momento adecuado.
La creatividad que evoluciona con el usuario
Otro clásico error es pensar que basta con repetir el mismo anuncio para conseguir el clic. No. El usuario no siempre necesita el mismo mensaje, y desde luego no lo necesita diez veces.
En remarketing bien hecho, lo normal es que el anuncio cambie en función de lo que el usuario ya vio o hizo. Pero no para variar porque sí, sino porque el nivel de interés es diferente.
Por ejemplo: alguien que acaba de entrar en la web no necesita presión comercial. Sin embargo, una persona que ya visitó varias veces el mismo servicio, probablemente necesita un argumento más claro para decidirse, un empujoncito.
Lo que hay que hacer entonces es ajustar el enfoque según las señales:
- Si el usuario solo ha visitado la web: mensaje introductorio, de contexto.
- Si ha mostrado interés en un producto: refuerzo del valor diferencial o el beneficio principal.
- Si ha llegado a un punto de conversión sin finalizarlo: mensaje más directo, orientado a la acción.
- Si ya ha interactuado más veces: refuerzo de la confianza o la prueba social.
“Pero entonces, ¿tengo que diseñar tres anuncios distintos?”. No, lo que tienes que hacer es adaptar el mensaje a la fase real en la que se encuentra cada usuario en cada momento.
¿Necesito una agencia especializada?
Pues… probablemente.
Lograr un remarketing bien hecho es mucho más que activar campañas, pues hay que optimizarlas continuamente.
En una agencia SEM como Positio trabajamos aspectos como:
- Ajuste de audiencias según el comportamiento
- Control de frecuencia por segmento
- Optimización de creatividades en función de los resultados
- Exclusión de usuarios que ya han convertido
El objetivo no es aumentar los impactos sin sentido. Lo que hay que lograr es mejorar la calidad de cada uno de ellos.
Por lo tanto, si quieres mejorar el rendimiento de tus campañas sin ser un “pesao” y “amargar” a tu audiencia, necesitas nuestra ayuda. En Positio trabajaremos para plantear un estrategia de remarketing más eficiente y rentable que mejore los resultados sin generar saturación.